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Así avanzamos PDF Imprimir E-mail

A continuación se mostrará de manera general las diversas etapas por las que ha atravesado la FHLV, desde hace ya varios años hasta nuestros días.

 

Fase I: Inserción (1987 – 1988)

Fase 1Un grupo de Universitarios Cristianos en búsqueda de ser consecuentes con su fe e iluminados por la doctrina de la Iglesia Católica de una “Opción preferencial por los Pobres” conocieron el barrio Jaime Roldós, e iniciaron un trabajo de inserción en él partiendo de un trabajo con un grupo juvenil con el organizaron una serie de actividades tales como paseos y campamentos. Estas y otras actividades les permitió ir conociendo la realidad del sector y de sus habitantes más necesitados: los niños y jóvenes.

 

Fase  II:  La primera experiencia en el barrio Jaime Roldós (1989)

Fase 2Uno de las primeras constataciones que se hicieron en el barrio era la mala alimentación que tenían las familias. Por esto, en el programa realizado una vez por semana denominado 'Domingo Comunitario' se brindaba apoyo educativo mediante la utilización del juego y además se  ofrecía a l@s infantes  una comida nutritiva.  A esta actividad asistían  cerca de doscientos niños y niñas acompañados por un promedio de 20 voluntarios del grupo de jóvenes universitarios de la parroquia La Dolorosa.

 

Fase III: La nueva inserción e inicio de la escuela (1990-2006)    

Fase 3Frente a las necesidades detectadas en los niños se emprendió un proyecto de nivelación académica que se llevaba a cabo los días sábados, así como la creación de una ludoteca que funcionaba los días viernes y que era un espacio de socialización con los niños y jóvenes del barrio. 

La posibilidad de crear una escuela era una opción de resolver en un solo proyecto las necesidades que se habían visto desde el inicio del trabajo en el barrio Jaime Roldós.

Su creación se facilitó luego del contacto que los directivos del grupo universitario tuvieron con una escuela en el barrio Carcelén que les brindó el cobijo de legalidad frente la Ministerio de Educación y Cultura, de modo que el grupo no lo pensó dos veces e inició las actividades como escuela con nueve niños (todos de raza negra), tres profesores y una persona en la cocina.

 

Fase IV: Nuestra realidad y nuestros sueños

Fase 4El compromiso con los niños se mantiene entre las autoridades y personal docente, ahora mucho más capacitado y con experiencia.  El proyecto cuenta con un reconocimiento en el sector y empieza a ser reconocido también en otros espacios institucionales en la ciudad de Quito.


Luego de terminar sus estudios en la escuela de la Fundación Honrar la Vida los jóvenes egresados requieren destrezas para iniciar su vida laboral, por ello se espera iniciar un proyecto encaminado a brindarles esas habilidades.

Fase 4-2Al momento el centro educativo cuenta con ciento ochenta niños de bajos recursos económicos que actualmente se benefician del proyecto educativo Honrar la Vida, y por ello al momento se necesita de gente solidaria que desee involucrarse con este proyecto, de tal forma que se evite que los chicos que salen de nuestras aulas caigan en problemas como alcoholismo, drogadicción e incluso violencia, que es muy común en este sector, pero que con su apoyo sacaremos a estos niños y jóvenes adelante.

Nuestro sueño es que los niños y jóvenes que salen de nuestro centro, y con el aporte de sus padrinos, puedan retribuir en algo lo que aprendieron en la FHLV, y sean personas de bien, y que sus maestros y personal administrativo se sientan orgullosos del trabajo realizado, día a día, paso a paso, pero siempre con una actitud positiva ante la vida y las adversidades.